CREENCIAS SOBRE EL SEXO, PERO FALSAS

Sexo y todas las creencias falsas que lo acompañan

 

sexualidad

NO nos engañemos, el sexo empieza en el cerebro y hombres, pero sobre todo las mujeres, no podrán vivir plenamente su sexualidad si no se liberan de los prejuicios y tabúes. A continuación vamos a señalar algunas de esas creencias y mitos que no nos han hecho ningún bien, reflexionar sobre ellas; ¿Siguen estando presentes en tu vida sexual?:

– Todo contacto físico con la pareja lleva necesariamente a la relación sexual. El contacto físico es algo esencial entre los seres humanos. Besarse, abrazarse, etc. forman parte  la relación normal de cualquier pareja y no necesariamente es provocador de una relación sexual. La posibilidad de tener una relación sexual está dada por la intención o deseo de uno o ambos miembros de la pareja, cuando se da un ambiente más íntimo que propicia el deseo sexual.

– Un buen amante puede hacer el amor varias veces seguidas. El hecho de ser o no un buen amante no tiene nada que ver con el número de veces que puede eyacular un hombre en una misma noche. Un hombre puede ser un excelente amante con un pene no demasiado grande y sin ser capaz de volver a empezar varias veces el acto amoroso. ¿Entonces por qué es un buen amante? Porque está pendiente de su pareja, y de su placer y no se obsesiona con llegar  a un objetivo final.

– Si me niego a hacer una práctica sexual, puede que acabe por cansarse de mí. Cuando se quiere a alguien, se deben escuchar sus deseos y tratar de comprender. Pero escuchar, comprender, no significar tener que adoptar todos sus deseos. Es perfectamente normal que dos personas distintas no tengan los mismos deseos. Y es fundamental para la pareja respetar las diferencias. Ahora bien, si tu pareja desea hacer algo que no es realizable para ti, es muy importante que digas no.

 – Para sentir placer hay que estar enamorado. Hacer el amor con la persona amada es lo ideal para la mayoría de las personas, pero esto no significa que ninguna relación sexual sin amor pueda aportar mucho placer.

– Todas las mujeres son multiorgásmicas. Una mujer multiorgásmica es una mujer que puede tener varios orgasmos seguidos durante la misma relación sexual y ello, sin hacer una pausa. Para una mujer, lo esencial es que no se convenza de que tiene que conseguir a toda costa ser multiorgásmica, para ser una verdadera mujer. Porque un 90° % de las mujeres no lo son.

– Los hombres nunca simulan un orgasmo. Aunque no es una conducta masculina muy frecuente se da.

– Los siempre están dispuestos a hacer el amor. La idea, muy presente en nuestra sociedad, es que los hombres piensan mucho en el sexo y siempre están dispuestos a hacer el amor, si la ocasión se presenta. Sin embargo, es falso. En muchos casos, los hombres pueden sentirse molestos ante esta idea de que siempre tienen que estar disponibles sexualmente. Por supuesto, un hombre puede interesarse por la sexualidad, pero también necesita ciertas condiciones que se presten a ello. Evidentemente, no está preparado para hacer el amor en cualquier sitio, ni en cualquier momento, ni con cualquiera.

– El placer sexual se atenúa cuando la pareja está junta desde hace tiempo
Cuando existe una buena comunicación en la pareja, el placer sexual suele tender a aumentar en una pareja, con el paso del tiempo. Muchas parejas de cierta edad, ya jubiladas, afirman que su sexualidad es mucho más plena que cuando eran jóvenes. En realidad, lo que cambia es la naturaleza del deseo. Es diferente y para seguir disfrutando de una vida sexual rica, hay que aprender a evolucionar, a aceptar el paso del tiempo, a comprenderse mutuamente y no solamente a dejarse llevar por un deseo hormonal a flor de piel. Es necesario un verdadero deseo encuentro y de intercambio. Esto permite conocer mejor los deseos del otro, responder mejor a ello, disminuir las incomprensiones…

– Las mujeres siempre sienten menos deseo sexual que los hombres. Las mujeres sienten un deseo sexual diferente del de los hombres, pero no se puede afirmar que sea menor; quizás es menos visual y sí más de carácter.

– El sexo es lo más importante que hay en la pareja.  La sexualidad es útil, beneficiosa, agradable, positiva en la pareja. Pero no representa, ni mucho menos, lo esencial. El sexo es un modo de comunicación, como la palabra, los gestos, los escritos, los actos… La sexualidad es una manera privilegiada e íntima de expresar los sentimientos, el deseo a estar cerca del otro.

– El ritmo normal de las relaciones sexuales, es de 3 veces por semana. No existe ninguna norma en la materia. Nadie es normal o anormal, simplemente existe quien conviene o no a tal o tal pareja. Lo esencial, es que los dos miembros de la pareja estén satisfechos. Por otra parte, también es muy frecuente que una pareja pase por periodos de intensa sexualidad, seguidos por periodos mucho más tranquilos, o incluso de calma total. Además, la frecuencia de las relaciones sexuales sólo es una cifra. Y no suele dar idea de su calidad. Casi vale más hacer el amor una vez cada 15 días, durante tiempo y de manera muy sensual y satisfactoria, que unos minutos todos los días… Una vez más, todo esto depende de los gustos de cada uno.

– Las mujeres alcanzan orgasmos sólo con la penetración: Super Falso!!!!Las mujeres somos seres muy complejos en nuestra anatomía y respuestas del cuerpo, dar por sentado que hay una sola vía de alcanzar el orgasmo es bastante limitante. El “80% de las mujeres necesitan de otro tipo de  estimulación (en el clítoris, los senos, etc.) para llegar al orgasmo”.

– El sexo es una cuestión física: La estimulación mental, auditiva y psicológica tiene un papel central en la excitación femenina. Las imágenes, palabras, sabores y sonidos sirven todos como combustible.

– El tiempo lo es todo: Que una relación sexual dure por horas no es equivalente a que sea la  mejor. Más que el tiempo, el sexo es maravilloso cuando se satisfacen los deseos de los involucrados y se goza del momento; uno se siente atendido y atiende al otro.

– Fuimos creadas para reproducir: Nuestro placer a quedado durante mucho tiempo muy reprimido y limitado a traer hijos al mundo. Ha sido una gran limitación verlo así.

– El sexo acaba con todos los problemas. El sexo nunca es la solución si hay problemas en la  relación y se manifiestan de una forma u otra.

– Es una buena relación sexual porque hay muchas erecciones, gran lubricación y  numerosos orgasmos. Una buena relación sexual es en la que ambas personas se sienten satisfechas y libres para pedir y dar. Cada pareja valorará una serie de aspectos frente a otros; el nivel de intimidad, de complicidad, de sinceridad, de libertad….

– Si hay problemas en la relación sexual es cosa de uno. Es importante ver la interacción en la pareja ya que es cosa de ambos a la hora de afrontarlo y afecta a ambas personas.

– En la relación sexual el hombre siempre tiene que ser el que dirige y el activo mientras la  mujer tiene que seguirle y ser más pasiva. En absoluto!!!. Cuando la mujer sabe  que le gusta algo que la otra persona hace puede indicarlo. El hombre no es adivino. Además es importante mostrar que nosotras también deseamos y que buscamos. NO somos “muebles”

– NO es importante los factores situacionales. Pues claro que lo son; el lugar, el momento, las  interferencias influyen en la relación sexual y en cómo la vivimos. Si estamos tensos por un tema específico, claro que influye. Hay que tener en cuenta bajo qué circunstancias uno disfruta más.

Así que para terminar solo os señalo que es necesario conocerse y disfrutar la sexualidad no desde la exigencia y la presión «por llegar a», sino desde el hecho del disfrute, de compartir placer e intimidad con otra persona.

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