Por trece razones, más allá del suicidio de una adolescente

Por trece razones, más allá del suicidio de una adolescente

Me hablaron de la serie Por trece razones y por distintos motivos decidí verla. La cantidad de expectación y controversia que ha generado dicha serie no es para menos, porque mezcla tres aspectos controvertidos; por un lado el suicidio, el acoso escolar y la adolescencia, momento en que la persona se siente más vulnerable.
La historia de Por Trece razones se basa en el suicidio de una chica y las trece principales razones que le empujan a hacerlo. Es cierto que en la serie muchas de las razones que llevan a esta adolescente a tomar dicha decisión quedan bastante trivializadas o poco profundizadas, pero hay aspectos que considero que son muy rescatables, e incluso positivos de cara a todas las personas que están a su alrededor; profesionales, padres y madres, resto de alumnado, etc.

El suicidio es la segunda causa de muerte de los adolescentes según la OMS, y la primera según otras fuentes. Aunque en este post no voy a profundizar sobre ello, es cierto que en consulta a lo largo de los años he atendido a adolescentes deprimidos, con un nivel de ansiedad enorme y algunos planteándose o habiendo pensado en el suicidio como forma de terminar una época de sufrimiento. El trabajo psicoterapéutico y el apoyo familiar y de la red resultan claves para poder pasar una etapa muy dolorosa confusa y ser capaz de ver la luz.

La mayoría de los episodios de acoso escolar que sufre la adolescente de Por Trece razones se muestran de una forma bastante poco profunda, quedándose en anécdotas como las que en mucha ocasiones puede vivir un adolescente actualmente. El acoso escolar es repetido durante mucho tiempo y de forma constante lo cual debilita a la persona que acaba por dejarse de defender cuando no ve que haya algún efecto sobre lo que sucede. Es importante distinguir lo que es una broma o burla pasajera de los episodios de acoso escolar, pero la realidad es que las burlas, insultos, ridiculizaciones, hacia sobre todo las adolescentes pueden dañarlas, avergonzarlas, traumatizarlas y generarles mucha ansiedad porque el nivel de vulnerabilidad que tienen es mucho mayor que en otras etapas de la vida.
El acoso escolar al que muchos niños y adolescentes se enfrentan es muy dañino, continuado y perverso, incluso más que el que se muestra en la serie Por trece razones. Las bromas, poca empatía, mentir sobre la vida de otras personas, sacar de contexto situaciones, acoso sexual, estigmatizaciones, etc son hechos muy graves que van traumatizando a la persona que lo sufre. Parece que humillando a la otra persona uno queda por encima, al nivel de lo “aceptado” por los demás. Esto se puede apreciar en varios personajes de Por trece razones.

De los aspectos que considero relevantes de Por trece razones sin quedarnos en los supuestos motivos, ya que hay que ir más allá de estos, son los siguientes:

  • La serie va dirigida a jóvenes y se reflejan aspectos que suceden; el chico que alardea de haber tenido relaciones con chicas, la chica que es etiquetada como “puta”, las malas amistades, la traición y la exposición a las redes de forma continua. Se observa como el ciberacoso no termina cuando acaba el instituto, y a los adultos muchas veces se nos escapa el saber lo que sucede. De hecho la mayor parte de los adultos de Por trece razones no se enteran de lo que ocurre, lo cual es un grave error y deja indefensos a los adolescentes que tenemos que cuidar. Lo que para los adultos puede resultarnos trivial para una adolescente puede ser fundamental. Generalmente el adolescente no va a pedir ayuda de forma directa, ni siquiera a sus amigos, por lo tanto poder cuidar más, estar más atentos a cada detalle es clave porque al adolescente de por sí le cuesta hablar, y más entender lo que le sucede.
  • El anonimato que generan las redes, el no tener a la persona delante implica una evasión de responsabilidad. Los menores son especialmente vulnerables en las redes donde actitudes y prácticas como insultos, mensajes crueles, vídeos ridiculizando o burlándose son habituales.
  • En Por trece razones se muestra la importancia de la reputación que cada adolescente necesita tener en el instituto, y cómo entre otros la destruyen. En un momento tan frágil como ese, donde una mujer está desarrollando su identidad y conociendo su sexualidad, el ser etiquetada como “puta”, “facilona”, etc daña en lo más profundo su ser, como le sucede a la protagonista. Se va apagando y de la misma forma su intento de luchar. Se queda más en el dolor que en la gente que le importa, pero es que lo negativo siendo adolescente nubla lo positivo.
  • El daño colateral que genera la muerte de la protagonista a su entorno en Por trece razones se muestra de una forma interesante. Ya no es el hecho de haber desaparecido Hannah, sino que su dolor es expandido, incrementado hacia muchas personas que acaban siendo muy dañadas.

  • En Por trece razones queda ese sabor amargo del por qué Hannah Baker tomó esa decisión. Por qué no pidió ayuda, por qué no se apoyó en otros, por qué no pensó que hay otras opciones, etc. La realidad es que lo que refleja la serie es que ella ya no podía ver más allá de su dolor y de sentirse que no podía salir de ese círculo y es que en los adolescentes la visión de perspectiva es casi imposible realizarla, se quedan con lo que viven en ese momento y sienten que no van a poder cambiar de situación. Es cierto que tras esa etapa luego vienen momentos y oportunidades en la vida donde quedará muy atrás dicho dolor, pero es importante que no queden heridas irreparables.
  • En Por trece razones se muestra como hoy por hoy las mujeres, las adolescentes siguen siendo presionadas para mantener relaciones sexuales y eso es parte de la necesidad de invertir en la educación emocional y afectiva que es necesario transmitir a hombres y mujeres desde pequeños. En consulta me encuentro a menudo con chicas que con muchísima dificultad y vergüenza relatan episodios de abuso y acoso sexual por parte de compañeros y amigos.
  • Hannah en Por trece razones no sabe cómo pedir ayuda y las personas de alrededor ni se paran ni quieren escucharle, porque muchas veces les asusta hacerlo. A los adultos les cuesta hablar de determinados aspectos, sobre todo con un adolescente, y eso es un punto fundamental de la serie ya que no se puede delegar en Hannah el no hablar, ni avisar, ni pedir ayuda (aunque de haberlo hecho el final hubiese sido diferente) son el resto de las personas las que tienen que estar, y la mayoría no lo hace. Por no hablar de la nefasta ayuda que le dio el consejero de su colegio cuando ella suplica escucha y un buen consejo, y lo que encuentra es evitación, normalización y hasta cuestionamiento a ella misma.

Para terminar y de lo más importante que valoro de la serie es la importancia de que cada uno puede ayudar a su manera, que no hay que callarse ni ser cómplices de una situación de acoso, que los pequeños gestos importan. Para los adolescentes el estar ahí es clave y cumplir lo que se les dice, el no fallarles.

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