Estabilidad familiar, imprescindible a pesar de los cambios

La estabilidad a nivel de familia es necesaria, pero no siempre puede darse, de hecho frecuentemente es difícil mantenerla. La vida en familia es intensa, es cambiante, es viva evolucionando en cada momento, sucediendo diversidad de aspectos inesperados y la estabilidad muchas veces no acompaña.
Pero, ¿qué entendemos por estabilidad y por qué es tan necesaria? La estabilidad a nivel familiar no es que las situaciones no cambien,  sino que a pesar de que se puedan generar cambios la familia no se vea arrasada por éstos.
Una mujer que acude a psicoterapia me contaba hace varias semanas que los grandes cambios en la relación de pareja y el deterioro en la misma se produjeron cuando ella y su marido se quedaron sin trabajo. A nivel objetivo la situación familiar ante este hecho se ve afectada ya que la situación económica varía, normalmente a peor, las dos personas pasan a tener más tiempo libre, las preocupaciones se acumulan ya que el proyecto familia se ve alterado, ya hay aspectos programados que se van a tener que dejar de lado, alrededor hay múltiples familiares y demás que comienzan a opinar y juzgar sobre qué hacer y cómo llevarlo a cabo, etc.
En el caso de la mujer que acude a psicoterapia ella relataba cómo se empezó a generar mayor tensión en la pareja, cualquier aspecto se convertía en motivo de discusión, las familias de origen de ambos se metieron mucho y la pareja lo permitió generándose una convivencia insoportable. En fin, que al hecho específico de la pérdida de estabilidad laboral lo que acabó sucediendo es que la pareja no se cuidó, se vio muy afectada y todo el clima familiar fue dañado y se perdió completamente la estabilidad.
De ahí hemos llegado a la situación actual donde la pareja se divorció hace ya meses, se incrementaron los conflictos y el malestar en los hijos aumentó enormemente, manifestando ambos diferentes consecuencias negativas, en uno varias crisis de ansiedad y en otro un deterioro académico muy significativo.

Estabilidad familiar, imprescindible a pesar de los cambios

Con todo ello en este post se quiere hacer hincapié en que los cambios suceden siempre y forman parte de la evolución familiar, que la mayoría de ellos no los vamos a poder evitar y que nos van a suceder, dejándonos perplejos y en ocasiones bloqueados, pero que lo que hagamos con esos cambios va a determinar la estabilidad o no a nivel familiar y las consecuencias que se generen.
Lógicamente no es lo mismo tener un hijo y los cambios que conllevan que sufrir un aborto, tampoco lo es cambiar de trabajo a uno mejor que quedarse en desempleo, una muerte esperada que un accidente. Todo ello conllevan cambios en la estabilidad familiar pero no de la misma manera. En numerosas situaciones la persona se ve tan sobrepasada que requiere de ayuda profesional. Si por ejemplo, en el caso que señalaba anteriormente, esta pareja hubiese podido acudir a psicoterapia ante el momento de desempleo de ambos, posiblemente la situación actual sería muy diferente y con toda probabilidad mejor, al haberse facilitado un espacio de escucha, comprensión y construcción en vez de haberse quedado solamente focalizado en la búsqueda e empleo, como si eso fuese lo más importante, cuando debajo ya había una relación de pareja deteriorada. El que ante los cambios los hijos puedan seguir su vida sin grandes cambios y los adultos también, que se mantengan rutinas y espacios familiares de ocio y de disfrute, que no se mantengan discusiones de forma constante y delante de los hijos, son aspectos que favorecen la estabilidad.
Cuidar la estabilidad familiar es una tarea complicada pero muy necesaria, por no decir imprescindible.

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