Autoestima

Autoestima

Todos queremos tener una autoestima alta y sentir que las personas que tenemos alrededor y que nos importan también la tienen.
La autoestima es el grado en el que la persona se quiere y valora frente a la vida..
Hay muchas personas que podemos considerar brillantes, exitosas, valientes y fuertes y sin embargo tienen una autoestima baja.
La autoestima implica que el diálogo interno con el que nos hablamos y tratamos varíe. En ocasiones la persona puede hablarse bien, entenderse y comprenderse ante aspectos de la vida que le suceden o decisiones que toma, aunque pueda haberse equivocado y en la misma situación otra persona se cuestiona, rechaza o critica cualquiera de las decisiones que toma.
Una mujer que acude a consulta y acaban de ascenderle a un puesto superior cree que no va a ser capaz de realizarlo bien y que va a fracasar. Se sitúa siempre desde una autoestima muy baja donde cree que no vale lo suficiente como para hacer bien su trabajo, cuidar bien a sus hijos, ser independiente de su pareja, etc.
La realidad es que la autoestima se va construyendo desde los primeros momentos de vida a través de la mirada que las personas que tenemos alrededor nos dan.
No se trata de querer sino de saber querer y hacerlo correctamente. A un niño al que ignoramos le devolvemos que no es importante y no valioso, por lo que su autoestima será baja. Pero también a un niño al que le damos todo, hacemos las cosas por el, sobreprotegemos por nuestros miedos, etc también le estamos devolviendo que no es capaz y por tanto su autoestima tampoco será alta.
La autoestima se construye desde el cuidado afectivo y la devolución de capacidad y de la autonomía. Frases como: “Sé que puedes hacerlo, confío en ti, lo has hecho muy bien, tú puedes, eres bueno, te has equivocado en lo que has hecho pero ya irás aprendiendo, yo te quiero-…”,  ayudan a generar un espacio de fortalecimiento de la autoestima.
Frecuentemente uno puede tener una baja autoestima por aspectos del pasado y la interpretación que ha hecho de lo sucedido y de sí mismo, pero la buena noticia es que la persona se puede reencontrar consigo mismo desde una visión más realista, amable y cuidadora y aumentar su autoestima para afrontar cualquier aspecto de la vida que le suceda modificando de esta manera el horizonte; pasar de tener una visión desde el fracaso, límites y aspectos deficitarios a una mirada más realista desde las capacidades, logros y potencialidades. Para lograr ese fortalecimiento de la autoestima no es imprescindible llevar a cabo una psicoterapia, aunque pueda ayudar, sino ir ampliando la perspectiva desde lo conseguido y logrado a lo largo del tiempo y recoger los comentarios sinceros de personas que nos estiman y que pueden ser del entorno no familiar.

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