Emociones, todas necesarias

 

A las emociones frecuentemente se las teme. Nos sentimos esclavos de las mismas sin poder de decisión de qué hacer con ellas. Las emociones, bueno en realidad la palabra emoción, proviene del latín emotivo, que implica movimiento o impulso. En realidad las emociones funcionan para hacernos actuar de determinada manera frente a una circunstancia específica.

Emociones como la culpa, la vergüenza, la alegría o bienestar, el miedo, la tristeza son mecanismos adaptativos que tenemos ante situaciones de nuestra vida y que están y funcionan para protegernos. Pero en realidad muchas veces sucede todo lo contrario y por experiencias tanto vivenciales como interpretativas podemos acabar teniendo determinadas emociones de forma muy desadaptativa. 

Una paciente me comentaba cómo cuando veía a su suegra las emociones que le invadían eran la rabia, el enfado y el malestar, aspecto que ella sentía que escapaba de su control y no podía manejar conscientemente, acarreándole muchos problemas de pareja. Las emociones surgen sin filtro y sin aparente capacidad de control sobre ellas.

 Imaginemos que nos acaba dando una parte de nuestra realidad miedo: el trabajo, los espacios cerrados, las relaciones con los demás, etc, lo cual provoca que la persona pueda estar en una constante activación, ansiedad o desarrolle fobias. Esto no sería sano, ya que Seguir leyendo…

Enfrenta y lucha contra el acoso escolar

acoso escolar1El acoso escolar es una herida que se arrastra durante toda la vida y que deja una cicatriz que queda más o menos cerrada. En absoluto puede ser valorado como «cosas de chavales». Hace unas semanas dando unos talleres en un centro educativo de Madrid para madres y padres, abordábamos cómo desde la familia se puede prevenir, detectar y luchar contra el acoso escolar, pero no lo puede hacer en solitario. Por supuesto el centro educativo, los docentes y el alumnado tienen que estar implicados, sino es luchar contra corriente y sentirse sin recursos e impotente.

Así, una de las madres asistentes señalaba que su hijo, Andrés de doce años vivió el divorcio de ella y su marido cuando éste tenía ocho, lo que hizo que el chaval lo pasara bastante mal y que su madre intentase protegerlo a toda costa ya que el padre tras el divorcio se fue deprimiendo y estaba muy dejado con sus obligaciones y quehaceres cotidianos. Así que el menor se fue cerrando en él mismo sin contar que en el colegio le insultaban, se reían de él, no jugaban y hasta le habían pegado en algunas ocasiones, vamos que estaba siendo víctima de acoso escolar. Andrés siempre había sido algo tímido socialmente Seguir leyendo…

Del revés (Inside out), Pixar da sentido a diferentes emociones

 

Del revés, cuando Pixar da sentido a diferentes emociones

del revés

Hace unos días fuimos a ver Del revés, la nueva aventura en la que los estudios Pixar se embarcaron con una idea que les empezó a rondar hace más de cinco años. En ella tratan de mostrar las diferentes emociones que se tienen y cómo éstas afectan en cada respuesta o actuación que vamos dando.

Pete Docter, su director, señaló que se inspiró en su hija de once años para desarrollar la película. Notó en ella cambios en la preadolescencia, cuando de ser una niña alegre y abierta se fue volviendo reservada y huraña, lo que le acabó conectando con su propia niñez, sus frustraciones desde la parte más adulta y su «yo»más emocional.

Del revés se desarrolla en la mente de una niña de doce años teniendo como protagonistas a algunas de las principales emociones que gobiernan su carácter: alegría, tristeza, miedo, ira y asco. Es cierto que hay muchísimas más emociones que las que figuran en Del revés, de hecho tuvieron que decantarse por solo cinco ya que les llegaban a salir hasta treinta; demasiados protagonistas para una sola película, pero la realidad es que los espectadores nos sentimos reflejados en las respuestas emocionales que Seguir leyendo…

Las caricias

 caricias1Las caricias son las unidades más básicas e importantes de reconocimiento y amor que mostramos. Desde que nacemos forman parte de las relaciones que establecemos, conformando nuestra identidad y la forma de relacionarnos con los demás. Cuando salimos del vientre materno vamos a estar sometidos a diferentes caricias: nutricias, corporales, verbales, gestuales que serán de mayor o menor abundancia según el contexto donde nazcamos. Poniendo dos casos extremos no es lo mismo un niño que llega al mundo y es arropado por sus padres, que le dan el pecho, que lo tocan, que lo cogen cuando llora, que le dan calor, que lo acarician y lo lavan, que un bebe que nace, lo abandonan al poco tiempo y va a un centro de protección donde permanece en una cuna durante horas, sin una atención personalizada sobre él y con una estimulación física y emocional muy precariaLas caricias no implican deslizar la mano por el rostro o el cuerpo de alguien. No son meras expresiones táctiles, en absoluto, son formas de reconocer y nutrir a la otra persona que se pueden hacer de forma gestual (una sonrisa), verbal (te quiero, eres una persona muy buena), escrita (una carta, un mail), material (un Seguir leyendo…