¿PSICOTERAPIA, EN QUÉ PUEDE AYUDARNOS ?

La psicoterapia, apoyos emocionales de gran ayuda

Cuando una persona se plantea solicitar psicoterapia lleva dando vueltas a una necesidad de que haya un cambio en su vida (me he separado y estoy dolido/a, me encuentro triste sin motivo, tengo malísima relación con mis padres, me siento inseguro/a ante todo lo que me rodea, tengo poca ilusión por vivir, no soy capaz de establecer una relación de pareja, tengo ansiedad, mi pareja y yo no paramos de discutir, no consigo los objetivos que me había planteado y me siento hundido/a, ha fallecido una persona importante….. ) Y es que cuando estamos mal, cada uno está mal para sí mismo/a. Lo que está próximo lo vemos más grande y todo lo que está más alejado deja de tener importancia; sufrimos, y frecuentemente no sabemos cómo salir de esa situación, lo que incluso nos hace sentir culpables y encontrarnos peor.

El pedir ayuda profesional es un paso que por desgracia cuesta mucho dar. Frecuentemente hay personas que llaman para interesarse por la terapia, y luego no acaban de dar el paso porque a menudo les da miedo (el no saber qué profesional se van a encontrar, el pensar que no han sido capaces de solucionar sus Seguir leyendo…

TERAPIAS TELEFÓNICAS O TELEMÁTICAS, UNA BUENA ALTERNATIVA

Cuando comencé a ejercer como psicóloga, hace más de trece años, eso de atender terapias por teléfono me sonaba algo frío y era bastante reacia. Luego, la propia experiencia me abrió los ojos cuando pacientes se mudaban a otras ciudades o países. Quedábamos para poder continuar la terapia por teléfono y el progreso era evidente. Después se incorporó el Skype en algunos casos y la evolución de la terapia continuaba de la misma forma. Lo facilitaba mucho el haber creado ese vínculo o “alianza” terapéutica previa, que se había construido en el despacho, para poder continuar con la terapia de forma no presencial.

Más tarde por circunstancias de la organización donde trabajaba comencé a tratar a personas que vivían en otros lugares y no podían desplazarse por motivos laborales, familiares, económicos o de salud. Con la mayoría de ellas intentaba quedar físicamente en algún momento del proceso, pero con otras la relación se tuvo que basar en las sesiones telefónicas. Mi sensación no fue que se mejorase menos por utilizar esta vía y que se podía realizar un buen proceso de acompañamiento terapéutico psicológico si se realizaba de forma ordenada, periódica, constante y con objetivos terapéuticos claros.

Hay estudios publicados recientemente que sugieren que la Seguir leyendo…

LA RENTABILIDAD DEL MIEDO

El miedo es de las emociones que más poder tienen en nuestra sociedad actual. Sacado del contexto que implicaría un miedo saludable (protegernos, prepararnos, no ser inconscientes…) esta emoción se ha cultivado como una forma de mantener un poder o de manipular psicológicamente, sea en una relación, hacia una persona, grupo, o incluso de un gobierno. Los frutos nos los comemos diariamente “Cuidado con este trabajo que te pueden echar, No me dejes que te voy a dañar, Si no haces esto voy a denunciarte, Me va a dejar por otro/a, La prima de riesgo alcanza los 600 puntos y vamos al abismo, No te quejes que te pueden despedir, Si no me gusta cómo te portas te castigo, te vas a quedar solo/a…”.
¿Por qué es tan rentable? Porque cuando uno tiene miedo desconfía y a menudo se queda inmovilizado para evitar que la situación se torne peor, o simplemente cambie. Mientras que hay emociones que generan movimiento, buscando que se de un cambio, la invasión por el miedo paraliza, bloquea, inhibe y reprime. Esto es muy rentable para que la persona o grupo que desea beneficiarse o ir adquiriendo poder frente a los demás lo pueda llevar a cabo sin ningún obstáculo. Dejarnos sucumbir por Seguir leyendo…

MI PENSAMIENTO AFECTA A MI CORAZÓN

Hace unos meses salió publicado en diversos medios, abalado por un estudio  liderado por expertos de la Escuela de Salud Pública de Harvard (Boston, EE UU), como cuanto más alta es la satisfacción vital, mayor es el grado de protección frente a  las enfermedades cardíacas..

En dicho estudio se plantea que el índice de satisfacción con aspectos específicos de la vida cotidiana, en particular el trabajo, la familia, la vida sexual y la relación con uno mismo tiene un efecto positivo asociado a la reducción de cardiopatías coronarias, independientemente de los factores de riesgo habituales (alimentación, edad, peso..)

¿Podemos influir tanto en nuestro cuerpo como para provocar un tipo de cardiopatía? Pues parece que sí y si nos ponemos a analizar algunos de los motivos lo podremos entender perfectamente.

Cuando uno tiene una manera de vivir en que la tónica general está marcada por el miedo genera una serie de respuestas fisiológicas en el organismo de forma involuntaria. Lo mismo ocurre con la ansiedad y el estrés que ponen en alerta a la persona y que generan una activación de la respiración, sudoración, mayor tensión corporal y un aumento de las pulsaciones.

Normalmente el miedo, la ansiedad y el estrés son respuestas adaptativas a una Seguir leyendo…